Gateway

Gateway A la memoria de Julio Cortazar, que me enseño otra forma de escribir en ‘La señorita Cora’

Sí que es bonita… se ve tan joven en su vestido blanco… y ese escote… Me perdería en él igual que esa vez entre los cañadones.

¿Cuándo terminará el juez de paz la ceremonia? ¡Qué cómico el casamiento en un bar! Bueno, después de todo es mi bar, ¿no? Y es el pueblo de Gateway al fin y al cabo. Por la autoridad que me confiere el condado de … bla bla bla ¿quiere usted por esposa a Maria Fleming, nacida en bla bla bla…?

¡Qué bueno que vinieron mis amigos! El loco de John ‘Bolmi’, con esos ojos que no se sabe si son de niño o de sicópata. Todavía me acuerdo el asco que me dio cuando me contó que se alimentaba, fundamentalmente, de los animales que encontraba muertos en la carretera cuarenta y uno… ¡Y David Craber! Pensar que en las manos de este piloto chiflado criador de lobos estuvo el destino del mundo. ¿Cuántas veces, volando su B52 con la panza cargada de bombas H, se le habrá ocurrido apretar el botoncito?

No sé por qué se sonríe Jack. Tiene ese rictus estúpido como de baboso y debo hacer acopio de todo mi cariño para no correr desesperada hasta Grand Junction. 

Bueno, María, otra vez has caído en las garras del matrimonio. ¿Quién iba a pensar hace tres meses, cuando llegué huyendo de la vida a este pueblo perdido de la mano de Dios en el que encontraría marido en uno de los pocos solteros apetecibles?. Bueno, ya está, llegó el día… Parece que fue ayer cuando empezamos esos paseos donde nos explorábamos nosotros, además de los alrededores y …

¿Quiere usted por esposo a Jack Wilson, nacido en bla bla bla…? Debo prestar atención o no llegaré al ‘sí, quiero’

Sí, quiero… cómo no voy a querer si la quiero como si me fuera la vida en ello, como no voy a querer ¡qué pregunta estúpida! John ‘Bolmi’ sonríe y se me paran los pelos de la nuca, tiene una de esas sonrisas que no siempre acompañan a los ojos. David también sonríe, canchero. Me imagino lo que estarán pensando, que quieren besar a la novia y llenarse la tripa de cerveza gratis…

Puede besar a la novia… Ahora lo hará. Vamos, Jack?, ¿qué esperas?, ¡en qué estás pensando? Ah!, por fin, esos labios machos con gusto a tabaco y cerveza… mmm….

¿Por qué me mira así María?. Puede besar a la novia. Uy que perdido que estaba en mis pensamientos, con razón la cara de sorpresa de María mirándome. Bueno, le puse un poco de color a la ceremonia. Sí, María, te beso, te abrazo, mmm. Siempre me alucinó la dulzura de esta boca, la firmeza de esos labios, y ese cuerpo forjado y sólido donde poner mis manos y perderlas para siempre…

Por fin un buen trago de cerveza, esta ceremonia parecía eterna, me recordó a las horas que pasábamos sentados en la cabina del B52 esperando el Armagedon… ¡Qué bonita está María, parece más joven! Ven, María, que todavía no te he besado. No escondas tus labios. No, no los escondió, premio extra. Este John sentado en aquel rincón mirando la fiesta como si fuera una estatua sonriente. ¡John!, ven vamos a charlar afuera, ven.

Ahí viene el pesado de David. Me querrá dar un beso, claro. Toma, ahí lo tienes, en los morros… se le ve la sonrisa entre sorprendida y babosa. Vete, a seguir bebiendo. Bueno, por lo menos se lo lleva a John que ya estaba poniéndome más nerviosa… si cabe.

A bailar!, vamos a bailar!. Tengo que oficiar de Juez de Paz y también de animador en esta fiesta. Venga… a ver qué canción puedo poner… mmm… ésta, esa del Loco-motion… A mover el esqueleto, chicos!

Bueno por fin me saca alguien. Mi flamante marido. Si parece una marsopa como se mueve. Me sonríe, esa sonrisa cautivadora que tiene, creo que fue lo que me atrajo la primera vez, aquí mismo en este bar. Me da ternura verlo así, tan contento. ¡Uuuh!, ¡se han puesto todos a danzar!. La señora Rossen con su vestido del siglo pasado, pero ni siquiera sabe cómo moverse… Y el señor Benson, siempre con el mismo pantalón, no se lo debe sacar ni para dormir. Bueno, ¿ dónde nos iremos de luna de miel?, Jack no ha querido decírmelo. ¿Tal vez a Las Vegas?, me gustaría ir a Las Vegas, a jugar al BlackJack, y hacer el amor hasta cansarme.

Espero que alcance la cerveza porque están tomando como bueyes. ¡Qué linda que está María esta noche!. Recuerdo cómo llegó, mal vestida, con un atajo de ropa, con cara de huérfana abandonada. Yo estaba haciendo el inventario, casi no le hice caso. Si no fuera por aquel vestido de botones grandes en el frente (que algún tiempo después desabroché) no le hubiera prestado atención. Pero algo me conmovió, y la ayudé con sus petates y la llevé al trailer cuasi abandonado del viejo Mulligan. Y esa noche la tuve en el bar, le di de comer, charlamos como si nos hubiéramos conocido desde hacía tiempo, y nos prometimos seguir con el diálogo… Me hace sonreír, y sé que eso le gusta, se mueve más sensualmente cuando sonrío…

¿Qué piensas de todo esto John?. Me gusta David, me gusta ver la alegría que brota de los amigos. Me recuerda aquellas mañanas de verano que prometen días inolvidables, o el instante crucial en que el pez tira desesperado de la carnada y uno lucha como si en eso le fuera la vida. O ese momento en que estás lleno de comida, rodeado de amigos, y sin presiones ni problemas que te atormenten, sí que me gusta ese hombre

.

Este John siempre sale con frases a las que uno no sabe qué contestar.¿ Será tan tenue el límite entre la locura y la genialidad?, siempre me pregunto lo mismo, y nunca encuentro la respuesta…

Estoy cansado. Llevo conduciendo esta maldita moto desde las cuatro de la tarde y ya son las siete. Creo que esta noche seguiré vibrando al ritmo de las revoluciones del motor de la Harley… ¿Qué es eso? Mmm? Parece un festejo, ¿un casamiento tal vez?, eso significa comida, cerveza, y mujeres. Vamos, nena, condúceme al Edén…

¡Y ése tipo, John? ¿Lo conoces?. No, y no me gusta, además mirá la pinta que tiene con esos pantalones y chaqueta de cuero, es un extraño, no sé que hace acá. 

¿Qué te parece?, ¿lo echamos?. No, hoy es un día de alegría y festejo, dejemos que se mezcle entre la gente y disfrute de la fiesta.

Buena música, buena cerveza, buenas chicas… sobre todo esa de la esquina, será la novia esa que baila con el ballenato?, yo me acerco…total… no pierdo nada…

Hola guapa, felicitaciones…Gracias, ¿y vos quién sos?, tu cara no me es familiar… Me llamo Brad… Brad …  eh …Pitt… Seguro, y yo soy Jennifer López… 

¿De dónde vienes Brad? ¡Qué bonito que es este tipo!, tiene esos ojos donde uno se perdería sin respetos, y ese pelo color paja, esa boca sensual llena de dientes blancos.Y esa ropa de cuero negro que esconde músculos lisos y gruesos.

Vengo de Denver, pero en realidad vengo de mucho más lejos. ¿Sabes?, me parece que te he visto en alguna parte. Yo también, tengo esa misma impresión. Es bonita la novia, tiene esa imagen de mujer al borde del desgaste pero que todavía conserva todo en su sitio y con la densidad que corresponde. Además es simpática. Y de verdad que me parece que la conozco de algún lado. 

Oye, ¿se enojara tu marido nuevo si bailamos?.¡Qué fresco!, pero qué simpático. ¡Bueno, si se enoja que vaya aprendiendo, vamos!

Ahora cambiaré la música, pondré algunos lentos. A ver… Put your head on my shoulder. Ésa si que está buena, cómo me gusta. ¿¡Eh!?, ¿quién ese ese que baila con María?, ma’sí  mejor me tomo otra cerveza, la última…

¡Ah!, me encanta esta canción Jennifer… A mí también, Brad. ¡Ay que músculos tiene este espécimen!, y que bien baila. lo siento a través de mi vestido, ¡y está bien armado!

Baila bien la noviecita. Y ¡qué linda cintura que tiene, y qué bueno que es sentir sus pechos sobre mi remera, esos son sus pezones? A ver si puedes sentir esto entonces… parece que sí, y parece le gusta además. A ver si te soplo en el oído qué decís nena.

Mmmm, eso que me soplen en el oído no lo puedo aguantar, ¡qué bien que huele este tipo, yo me dejo llevar, total!. Míralo al Jack tomando cerveza con sus amiguetes, si parece que está borracho ya. Yo me pego más a este atorrante, si es tan simpático, y¿ si le rozo con mis labios su mejilla? 

Esta Jennifer quiere guerra, y guerra tendrá. ¿No podríamos irnos a un lugar más tranquilo Jennifer?. Vení por acá, Brad. Ay, estoy mojada, ya no me controlo, y no sé qué hacer, o mejor dicho, lo tengo muy claro (qué hacer…).

Esta loca me lleva de la mano, todo resulta mucho más fácil de lo que pensaba.¡Qué oscuro que está acá, apenas se escuchan la música y la gente! ¡Qué boca tan dulce que tiene esta mujer!, ¡y qué trasero…! 

Me vuelvo loca. Bueno, será mi última locura, lo prometo, pero yo a ésta no me la pierdo. ¡Qué bien que besa el desgraciado, y cómo me mete mano… no… no ahí no…

¿Qué hace?, me está rompiendo las bragas… no pará… ah…

Uy que buena que está, a ver si le rompemos esto… abríte un poquito nena, así, eso muy bien … ay que suave que es, así, bien adentro, ahora muy bien.

Está dentro mío el muy cabrón, a metros de todo el pueblo… y eso es mucho más excitante. Seguí así, suavemente así…. 

Ay que buena que está, movéte, nena, qué lindos pechos que tiene esta mujer, qué gusto más rico… creo que acabaré dentro de ella, sí, ahí viene.

No, esto es un delirio, me está por venir un orgasmo, ¡DIOS!, ya lo siento, y también lo siento a él, como crece y explota dentro de mi.

Vamos Jennifer, vámonos de este infierno. No sé ni no que digo, si ni siquiera estoy borracho… Ésta es la mujer de mi vida, lo siento así, vamos, nena, ¿te venís conmigo?

Si, Brad, vámonos, vámonos de esta prisión al aire libre.

Se siente bien la vibración de la moto sobre mi sexo, creo que hasta podría tener otro orgasmo. Y es muy agradable abrazar este cuerpo recién descubierto…

¿Dónde vamos nena?… a Las Vegas, mi amor…

Ricardo Viti, 19 de abril de 2003

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